El celíaco ha de seguir toda su vida una dieta estricta sin gluten, en el caso de los niños, aprenden fácilmente a convivir con lo que representa no comer muchos alimentos que ven cotidianamente en su entorno, siempre que por parte del adulto, exista un considerable apoyo ya sea en su hogar o escuela. La práctica diaria en las familias con niños celíacos, nos demuestra que éstos y sus allegados aceptan normalmente la enfermedad y que su rendimiento escolar no se va alterado.

En relación a los adultos, esencialmente si no han estado diagnosticados en su infancia, podemos constatar en ocasiones casos de transgresión de la dieta sin gluten, hechos a evitar en cualquier caso ya que a pesar de la aparente falta de síntomas o molestias, la acción del gluten no permanece inactiva..

Se ha de observar en la ingesta de alimentos no solamente consumirlos exentos de gluten, sino que también se habrá de manipularlos con cuidado si existen otros cercanos que contengan gluten, cuestión extensible también a los diversos elementos utilizados para cocinar.

Normas básicas de manipulación de alimentos:

en la cocina
en el comedor escolar